viernes, 25 de abril de 2008

¡Eres mi héroe!

Estatua de Hércules combatiendo al monstruo Achelous, en el Louvre, París. Hércules o Heracles es el prototipo del mito del héroe

EL HÉROE CLÁSICO


El héroe clásico se puede definir como un arquetipo de excelencia, que se convierte en un
modelo para el resto, que lo honra con su culto. Los héroes se van a caracterizar por haber recibido un culto público. Para los griegos los héroes tenían un sentido de semidiós; la palabra "héroe" se deriva de el término ¨Heros¨, que señala a un personaje especial, tanto física como moralmente y superior a los otros hombres. En general, la palabra "héroe" se refería a aquellos difuntos que en vida se destacaron por su gran sentido de excelencia, es decir, la areté. El sentido de la excelencia que está dentro de los héroes se conoce como areté. En la época clásica - sobre todos los siglos V y IV adC - el significado de areté sería lo que hoy se considera virtud en general, incluyendo rasgos como la magnanimidad, la templanza y la justicia. Los héroes se distinguía por sus extraordinaria valentía a la vez que por su grandiosa manera de ver la vida como una aventura o un desafío para mejorar el mundo que los rodea.
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Muchas veces los héroes no miden las consecuencias de sus acciones, es aquí donde se origina la transgresión. La mayoría de los héroes clásicos son transgresores, es decir que rompen con las leyes impuestas, llegan a pasar el limite de lo prohibido. Esta transgresión se debe a veces a la búsqueda de los sueños imposibles de alcanzar. En el caso de los héroes de las novelas de caballerías lo notamos cuando los caballeros andantes van defendiendo y ayudando a cada pobre desvalido que se encuentran en su camino, creyendo que haciendo esto un día terminarán las injusticias en el mundo y que con eso construirían un mundo mejor. En muchas obras, ésta búsqueda sin frenos del equilibrio cósmico lleva al héroe a una muerta trágica.

EL IDEAL HEROICO EN EL SIGLO XXI

Sobre el tema escribió en la que es quizá su obra mejor desarrollada, "La tarea del héroe",Fernando Savater, a principios de los 80s. Fue Premio Nacional de Ensayo.También la Revista de Occidente por las mismas fechas dedicó uno de sus números íntegro al Ideal Heroico. Savater señala las características del héroe:
1, Es un hombre de acción. Una acción ejemplificadora de la virtud.
2. Su mundo es la aventura, que es un tiempo lleno, frente al tiempo vacío de la rutina.
3, En ese mundo siempre está presente la muerte.

4. Rechaza las proposiciones femeninas, ha renunciado a la familia, al intercambio
comercial, al ahorro, a las seguridades, para optar por el valor.
5. Es generoso y valeroso. Valor para conquistarlo y defenderlo todo, generosidad para renunciar a todo; valor para considerar que nada le está vedado, generosidad para no necesitar nada.
6. Su misión es buscar la excelencia, que es lo contrario a reducir su vida a lo
utilitario.
7. No piensa que la vida auténtica esté en ninguna parte que no sea él mismo, con lo que ni castiga ni reprime.
Hasta aquí Savater.

Recuerdo que me llamó poderosísimamente la atención una rueda de prensa de J.F.Kennedy, ya presidente de Estados Unidos. Le preguntaron si era feliz. Contestó que "para los griegos la felicidad era la plenitud del desarrollo de nuestras cualidades en busca de la excelencia. En ese sentido si soy feliz." Me impresionó comparándolo con las ruedas de prensa de nuestros presidentes.(“Estamos trabajando en elloo”) El héroe no se acomoda, pues. Es famosa la frase de Hölderling Donde brota el peligro, brota lo que te salva. Toda seguridad, además de imposible es desechable, pues es en ella donde se da una merma del deseo y una falaz ilusión de posesión. Únicamente el riesgo puede mantener intacta la potencia del deseo, al mostrar de manera continua la fugacidad de las cosas.

JÜNGER. EL MIEDO.

Decía Ernst Jünger en "La emboscadura" que librar del miedo al hombre es más importante que darle medicamentos o armas, pues el poder y la salud los tiene quien no siente miedo. La figura el emboscado en Jünger es otra vuelta de tuerca a la del héroe. El emboscado actúa como como una persona singular soberana. De los protectores y vigilantes tiene clara una cosa: recurre a su ayuda cuando lo cree conveniente él, no cuando lo creen conveniente ellos. Quien se tira al bosque, sólo quiere aniquilar el miedo y apuesta por lograrlo en una convergencia entre su deber y su placer.